Ecologistas alerta de la saturación de microplásticos en los Bajos de Roquetas de Mar y el "urbanismo voraz" en Vera

La playa de Vera se ha visto reducia por el temporal

ALMERÍA.- La federación de Ecologistas en Acción de Almería, ha presentado su informe anual Banderas Negras 2025, en el que se advierte sobre dos puntos críticos en las costas almerienses.

En esta edición, el colectivo ha asignado dos Banderas Negras a la provincia: una por contaminación y otra por mala gestión ambiental.

Cabe destacar que esto no quiere decir que solo haya dos afecciones ambientales graves, sino que el informe recoge únicamente las más graves o llamativas.

La primera Bandera Negra recae en la playa de los Bajos, en Roquetas de Mar, debido a la persistente contaminación por microplásticos que afecta a un ecosistema protegido dentro de la RED NATURA 2000, el Monumento Natural Barrera Arrecife de Posidonia. Esta zona ha sido diana en anteriores informes de Banderas Negras, en los años 2005, 2008 y 2018, en relación con vertidos urbanos de aguas insuficientemente depuradas a través de emisarios submarinos y vertido de residuos por diferentes actividades humanas (obras y agricultura principalmente). Ecologistas en Acción insta a las autoridades a mejorar la gestión de residuos, reducir las emisiones contaminantes y sensibilizar a la población sobre el impacto ambiental de estas prácticas. No se llega a cubrir las necesidades de habitabilidad en municipios turísticos donde las poblaciones llegan a triplicarse en los periodos vacacionales, ni se realiza la gestión de residuos agrícolas adecuada a la velocidad que crece la superficie ocupada por invernaderos. Esta situación es extrapolable a otras provincias como Murcia, Granada, Málaga o Huelva. 

La segunda Bandera Negra ha sido asignada a las playas de Vera por la mala gestión urbanística que amenaza hábitats protegidos y agrava los riesgos ambientales, como la pérdida de biodiversidad y la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos. Desde 2005, la asociación ha denunciado la degradación de esta zona, reclamando un urbanismo más responsable y respetuoso con el entorno natural. Llegado el caso, habría que realizar planes locales de gestión, participativos, donde buscar soluciones que amortigüen los efectos adversos del cambio climático, tales como la conservación de humedales, la renaturalización de cauces de ramblas y zonas urbanas para afrontar lluvias torrenciales o el retranqueo de estructuras y zonas urbanizadas, que se encuentren invadiendo la zona de deslinde público marítimo terrestre o hidráulico.

Con un total de 48 Banderas Negras en toda España, el informe de Ecologistas en Acción refleja la urgente necesidad de tomar medidas efectivas para proteger el litoral y gestionar de manera sostenible los recursos costeros, fomentando la participación ciudadana y la preservación de los ecosistemas naturales.