Tiene muy claro que hay que cerrar la portería, no encajar goles, y arriba, como explicaba, “realizar movimientos de ruptura en la línea defensiva del rival. Si no tiras o no encaras no puedes marcar”, un aspecto éste que es “un denominador común en las derrotas que hemos sufrido”.
Frente al Cartagena habrá cambios, pero no por “señalar” a jugadores, sino por la acumulación de encuentros y ajustar algunas cosas. Eso sí, dejó muy claro que “no habrá revolución”, como se le preguntó.
Elogió al Cartagena y el trabajo que está haciendo su entrenador, Borja Jiménez. Les tenemos el máximo respecto y será difícil superarlos. Cierran muy bien sus líneas para no dejar jugar al contrario, y arriba tienen mucha movilidad. Tenemos que contrarrestar sus virtudes y potenciar las nuestras”.
El técnico lusitano zanjó cualquier polémica sobre discrepancias en el vestuario, y lo hizo con rotundidad: “No hay debate; hay unión y buen ambiente. Los jugadores lo que tienen que hacer es entrenar, trabajar y callar… y si tienen que decir algo, que sea de puertas hacia dentro”.
