domingo. 23.06.2024

ALMERÍA. – La muralla sur de la Alcazaba es la más visible para toda la ciudad, la que muestra la cara y ofrece la instantánea que quedará grabada en la memoria y en la fotografía de almerienses y turistas. De ahí, más que nunca, se hacía necesario una restauración y reforma muy cuidada y meditada, que fuese respetuosa con los materiales más antiguos y eliminara los errores flagrantes de intervenciones pasadas, como los que originaron el problema de las humedades, que ofrecían una lamentable “tarjeta postal” del monumento y amenazaba su propia estructura.

Sobre ella esto versó semana la nueva cita, la duodécima, del ciclo ‘La Alcazaba que queremos’, organizado por la asociación Amigos de la Alcazaba y el Conjunto Monumental y que estuvo guiada, conferencia y visita, por el arquitecto Gerardo Francisco Úbeda Rueda, que junto con el arquitecto Pedro Gurriarán Daza dirige esta restauración.

 “Teníamos claro que no podíamos entender este proyecto como algo independiente, que es precisamente lo que más daño ha hecho a la Alcazaba cuando empezaron las etapas reconstructivas desde mitad del siglo XX hasta la década de los ochenta, que es cuando se utiliza ese recubrimiento de hormigón que hemos detectado con un grosor que va de los 8 a los 63 centímetros”, explica Úbeda. Es por ello que, tras la limpieza realizada en la muralla norte y el hallazgo de que las fábricas de las murallas tienen un color blanco, y no la capa de hormigón terrizo anaranjado de que ha tenido las últimas décadas, la nueva actuación ha contemplado esta tonalidad “para que la Alcazaba no se convierta en un lienzo en ‘tecnicolor’”, como apuntaron desde Amigos de la Alcazaba.

 Esas excesivas reconstrucciones de falsos históricos con materiales no adecuados son las que causaron las humedades persistentes en las fábricas del frente sur. El proyecto se ha organizado con un trabajo previo de levantamiento fotogramétrico, sondeos y análisis arqueológicos y análisis en laboratorio, con el objetivo final de eliminar los forros de cemento y recuperar la visibilidad de las fábricas originales.

Gerardo Úbeda detalla que “se ha respetado la pátina original de todos los elementos y cada fábrica original está trabajada unidad por unidad, de forma independiente”. Además, se ha actuado sin prisas en los trabajos, dejando el tiempo necesario para que se solidificasen grietas internas, sin acelerar ni desnaturalizar un proceso que continuará poco a poco en toda la longitud de la muralla sur, desde la zona de la Torre del Saliente, pasando por la muralla de la vela, como la que conecta con el tercer recinto.

El arquitecto avanzó que está previsto que la actuación en el segundo recinto comience a finales de este mismo mes de mayo o, a lo sumo, a comienzos del mes de junio. “Es una actuación que se adapta a la fábrica y textura en cuanto a granulometría y áridos similares”. Ahora, terminada la restauración de la muralla del castillo de los Reyes Católicos y su frente sur, ya sin andamios, los trabajos de restauración avanzan hacia la Puerta de la Justicia.

La restauración abarcará un total de 8.000 metros cuadrados de superficie y casi 500 metros de longitud, divididos en cuatro zonas: el recinto cristiano, el segundo recinto, la zona alta del primer recinto hasta la Puerta de la Justicia y, por último, desde la Puerta de la Justicia hasta la Torre del Saliente.

Con estas actividades, tanto el Conjunto Monumental como Amigos de la Alcazaba quieren ahondar en un mejor conocimiento, valoración y difusión de la Alcazaba, su entorno y la ciudad con la que ha compartido más de mil años de historia. De este modo, cada mes vuelve a haber una actividad de este ciclo, que permitirá acercarse a distintos temas de actualidad relacionados, en distintos formatos, como conferencias, presentaciones de libros, itinerarios, visitas, entre otros.

La restauración de la muralla sur eliminará los daños de pasadas reconstrucciones y...
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