El Capitán Trotamundos en Almería

Jueves, 13 de Diciembre de 2018

El Capitán Trotamundos en Almería

30 de Octubre de 2018 12:07h

Fran García, escritor
Fran García, escritor

En mi último artículo trataba el efecto dual, a muy grandes rasgos, de la nueva estrella comercial de Almería.


Hoy, quisiera sacar un poco más de punta, poniendo el foco, sobre todo, sobre el pequeño comercio capitalino.


Todos los días leo la prensa local, como siempre, prestando toda la atención posible a cada sílaba, y me he parado en un título habitual de uno de los compañeros de textos: "Paseo abajo"..


...Y tan abajo, valga la expresión, que no pretendo alterar ni usurpar a su titular, sino enmarcarla por hoy en la realidad comercial a través de su sentido más sarcástico posible, para incidirles en la necesidad obligada y básica de que aprieten las clavijas en el consistorio almeriense y no dejen que zonas, como el centro de la capital o la zona de Alcampo, queden como "Silent Hill" (para eso ya es candidato Cabo de Gata, como territorio de ultramar).
Además, acabo de leer la voluntad del Excmo Ayuntamiento por realizar una inminente consulta a propósito de recapitular el ya casposo proyecto del "Corte Inglés"...
En serio, ¿estamos de guasa en Almería?


Realmente, ¿se pretende extinguir de forma silente (es un decir) el pequeño comercio de la capital?


Está muy bien festejar cada éxito, pero controlen ese frenesí, que nos puede llevar en breve (sí, en breve) a la "Fosa de Lázaro", y ahí ya pueden mirar hacia el cielo las veces que quieran, que para subir habrá que tener mucha fe, pero "ciega".


Por ello, recuerdo lo que yo al menos considero desliz o patinazo administrativo: no haber considerado una buena planificación general previa, en pasado, sin prisas por medio...
Los comerciantes del centro requieren medidas que les ayuden al mantenimiento de sus negocios pero, además de las "fiestecitas", que quedan muy bien y se disfrutan, procuren ayudarles a ellos en metálico.


... Como decía aquel párroco a su obispo en lo relativo a las indulgencias: "Si puede ser, concédanos algunas en metálico, aunque sea en calderilla".
¡Dios libre a los pequeños comerciantes de otro nuevo mastodonte! ¡Amén!
Mientras tanto, pues nada, a disfrutar también de la Oktoberfest alemana, y a ver si con tanta cerveza disipamos los malos augurios...

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