Andalucía y el más difícil todavía

Jueves, 13 de Diciembre de 2018

Andalucía y el más difícil todavía

03 de Diciembre de 2018 12:53h

Javier A. Salvador, @jsalvadortp
Javier A. Salvador, @jsalvadortp

Andalucía es desde hoy la tierra del más difícil todavía, y la cuestión no es preguntarse quién ha tenido la culpa o cuáles han sido las causas, porque lo urgente es encontrar una solución a esta nueva configuración del Parlamento de Andalucía en el que hay extrema derecha, extrema izquierda, socialistas y conservadores con tintes de centro y conservadores tradicionales, pero sólo puede haber un presidente y tanto PSOE como PP tienen todas las papeletas para tener que dar una paso atrás en favor de Ciudadanos porque, sencillamente, es la única fuerza que en este momento está en el centro de las dos fuerzas que más han sido castigadas en estas elecciones andaluzas.


El voto del cabreo, el del hartazgo, se ha convertido en una ola que se ha llevado por delante a todos esos que vivieron el proceso electoral mirando al sol, desde sus apacibles posiciones de mayoría o mera transición en las encuestas, y aunque hay mucho que analizar la realidad es, a día de hoy, que por primera vez en la historia de esta comunidad hay que hacer verdadera política para que sea gobernable.


Si tanto Susana Díaz como Juanma Moreno se empecinan en ser presidentes lo más probable es que vivamos una segunda vuelta como ya sucedió con el Gobierno de España tras las últimas elecciones, y Ciudadanos ya advirtió en la campaña que ese escenario no le causaba ningún terror. Ahora bien, en ese supuesto tendríamos que preguntar si el PP aguantaría una segunda embestida de Vox o si el PSOE sería capaz de activar a esos votantes que sencillamente le han dado la espalda no acudiendo a las urnas y que requeriría un ingente trabajo.


Por otro lado Ciudadanos también tiene que analizar ese extraño caso de los lugares donde han sido sobrepasados por Vox, como en Almería, donde de la nada pasan a ser la tercera fuerza política en número de votos, lo que quiere decir que por la derecha se les acaba la cantera y no se sabe si por la izquierda podrán quitarle aún más a los socialistas, que han descubierto en estas elecciones que los suelos electorales nunca dejan de escribirse ya que siempre se puede caer aún más.


Ahora más que nunca Adelante Andalucía tiene que decidir dónde está su batalla, si en evitar que llegue al Gobierno un presidente apoyado desde el bloque de la derecha o desde las izquierdas, por mucho que tengan que rasgarse las vestiduras, porque si algo hay de cierto en estos resultados es que Vox y sus casi 400.000 votantes han hecho saltar todas las alarmas, en todos los partidos. Y pueden ganar aún más en una repetición de elecciones porque son los que más fácil tienen ganar votos por el mero hecho de que por duro que sea su mensaje, no tienen nada que perder pues de nada venían. Suena un poco a los Podemos del primer momento, aquellos de esos meses en los que sencillamente canalizaron el odio y hartazgo de la gente por un sistema que por encima de todo generaba insatisfacción. Tampoco debe asombrarles mucho que lo mismo que consiguieron ellos en la izquierda lo hayan provocado en la derecha, porque son ellos mismos los que principalmente han activado esa otra movilización ciudadana contra el sistema que se llama Vox. A unos les encanta Maduro y a otros Le Pen, y a ambos les encanta que la gente vote con las tripas y no con la cabeza.


Andalucía va a cambiar de gobierno, y la única transición que puede durar cuatro años reales sería la encabezada por Ciudadanos, pero eso requerirá de una generosidad política nunca explorada hasta ahora y que no depende solamente del PSOE, pero lo que no tiene solución es lo que los andaluces han dicho ya en las urnas. Sencillamente se llama democracia.

Noticias relacionadas
Comentarios
blog comments powered by Disqus
Videos