Juan de Dios Ramírez-Heredia

Viajeros al tren. Próxima parada, Navidad    

Hoy he visto un video de dos minutos, de esos que los amigos te envían por Whatsapp, y me he quedado impresionado. Trata del tren de la vida y, cosa curiosa, la peliculita se desarrolla utilizando un tren en el que no se puede subir todo el mundo. Se trata de un tren en el que solo tienen cabida las personas que, de una forma u otra, tienen, o han tenido, relación con uno mismo.

Viajeros al tren. Próxima parada, Navidad    

Hoy he visto un video de dos minutos, de esos que los amigos te envían por Whatsapp, y me he quedado impresionado. Trata del tren de la vida y, cosa curiosa, la peliculita se desarrolla utilizando un tren en el que no se puede subir todo el mundo. Se trata de un tren en el que solo tienen cabida las personas que, de una forma u otra, tienen, o han tenido, relación con uno mismo.

Viajeros al tren. Próxima parada, Navidad    

Hoy he visto un video de dos minutos, de esos que los amigos te envían por Whatsapp, y me he quedado impresionado. Trata del tren de la vida y, cosa curiosa, la peliculita se desarrolla utilizando un tren en el que no se puede subir todo el mundo. Se trata de un tren en el que solo tienen cabida las personas que, de una forma u otra, tienen, o han tenido, relación con uno mismo.

Viajeros al tren. Próxima parada, Navidad    

Hoy he visto un video de dos minutos, de esos que los amigos te envían por Whatsapp, y me he quedado impresionado. Trata del tren de la vida y, cosa curiosa, la peliculita se desarrolla utilizando un tren en el que no se puede subir todo el mundo. Se trata de un tren en el que solo tienen cabida las personas que, de una forma u otra, tienen, o han tenido, relación con uno mismo.

La Constitución está llorando

El día seis de diciembre me desplazo a Madrid, como cada año, para participar en el acto de homenaje que Diputados y Senadores rinden a la Constitución de 1978 ¿Cómo podría faltar sin que ello no supusiera un desprecio, o una minusvaloración hacia una obra tan querida por mí y a la que considero ꟷcon todas limitaciones que se quiera― como a mi propia hija?

La Constitución está llorando

El día seis de diciembre me desplazo a Madrid, como cada año, para participar en el acto de homenaje que Diputados y Senadores rinden a la Constitución de 1978 ¿Cómo podría faltar sin que ello no supusiera un desprecio, o una minusvaloración hacia una obra tan querida por mí y a la que considero ꟷcon todas limitaciones que se quiera― como a mi propia hija?

La Constitución está llorando

El día seis de diciembre me desplazo a Madrid, como cada año, para participar en el acto de homenaje que Diputados y Senadores rinden a la Constitución de 1978 ¿Cómo podría faltar sin que ello no supusiera un desprecio, o una minusvaloración hacia una obra tan querida por mí y a la que considero ꟷcon todas limitaciones que se quiera― como a mi propia hija?