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Solo el 3% de las pymes almerienses tienes planes de Responsabilidad Social Corporativa

Vie, 16/05/2014 - 20:23
Curso del Colegio de Economistas

ALMERÍA.- El Colegio de Economistas de Almería ha profundizado, a través de un curso, en el concepto y alcance de la Responsabilidad Social Corporativa, así como en la elaboración de memorias de sostenibilidad y sus planes de actuación específicos, como herramientas cada vez más relevantes para incorporar valor y generar una ventaja competitiva. Para ello, se analizaron los aspectos necesarios para incorporar un modelo de gestión sostenible en la estructura empresarial, para adaptarse a las necesidades o exigencias de un consumidor que “ya no solo consume productos y servicios sin más, sino que le interesa saber cómo se producen esos bienes, de dónde vienen, cómo es el personal que los genera… Las reglas han cambiado”, señala Tamara Prieto, economista almeriense y ponente del seminario.

“La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) aún es entendida erróneamente como actos de beneficencia, colaborar con una ONG o dar dinero a alguna causa y no se trata solo de eso. Independientemente del tamaño y de la actividad de la empresa, el objetivo que las empresas comprendan cómo se puede aplicar la RSC a la propia actividad y los beneficios que supone incorporar esta estrategia en el día a día, desde la organización de los trabajadores, su formación o la forma en la que se generan nuestros productos y servicios”.

         En este sentido, Prieto resalta que los datos hablan por sí solos: “las grandes empresas sí que tienen inculcada la necesidad y conveniencia de realizar Responsabilidad Social Corporativa y memorias de sostenibilidad, pero la realidad es que en cuanto a pymes almerienses esa cifra apenas alcanza el 3% del total del tejido empresarial”.

Por su parte, la Memoria de Sostenibilidad se presenta como una evaluación de la empresa en distintas esferas. “Es un documento de mejora continua porque nos dice dónde y cómo estamos, cómo hacemos las cosas, permite detectar posibles mejoras en todos los campos de la empresa, por lo que lleva aparejado un plan de actuación, normalmente de un año, que al final lo que hace es que se sea más competitivo”. Además, tenerlo empieza a ser valorado como un elemento positivo “a la hora de participar en licitaciones o en la obtención de subvenciones”, concluye.

A través del programa del curso, los asistentes conocieron las diferencias y características del marketing sostenible y social, las áreas de actuación de responsabilidad económica, medioambiental y social, a identificar los grupos de interés o ‘skateholders’ o los principios y etapas de una memoria de sostenibilidad, interrelacionando la teoría con pequeñas actividades, como supuestos prácticos, debates y un role play.

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