César Hernández: “Los estudios humanísticos con más salidas son la Filología Inglesa y el ELE”

Vie, 12/07/2013 - 18:47

ALMERÍA.- César Hernández Alonso, catedrático jubilado de la Universidad de Valladolid, ha respondido hoy a nuestras preguntas sobre su ponencia, que llevaba por título “Adquisición de la Pragmática en ELE”.

Pregunta. ¿En la enseñanza del ELE (Español como Lengua Extranjera) que “norma” cree que debe de enseñar, la del Español de España o el estándar?
Respuesta. Yo soy partidario de respetar a todas las “normas”. España viene a ser aproximadamente una décima parte del mundo hispanohablante, por lo que se hace necesario que se respeten todas las “normas” mayoritarias y generalizadas de todos los países en que se habla el español. Hay que enseñar en clases de ELE el uso, por ejemplo, del “vos”, del “seseo”, ya que cualquier alumno se los va a encontrar cuando converse con cualquier persona en español. Se hace necesario que se utilicen las normas mayoritarias y más usadas en toda la comunidad hispanohablante. Se hace necesario que los españoles desterremos la costumbre frecuente de “mirarnos el ombligo”, existen muchas formas de español, tantas como hispanohablantes. A todas esas variantes serían lo que se le denominaría “norma estándar del español”.

P. ¿Cree que el lugar de nacimiento del profesor o profesora de ELE puede condicionar la formación del alumnado de español?
R. No tiene por qué afectar a la docencia. La variante dialectal del profesor o profesora de ELE no tiene por qué ser transmitida a sus alumnos, siempre que el docente aplique la “normal estándar del español”. Gracias a dicha norma, cualquier hispanohablante se entiende con otra persona que hable español, independientemente de su lugar de procedencia y del país donde se encuentre. Enseñar un español de “Andalucía”, “Galicia” o de “Castilla”, por ejemplo, es un error y, en realidad, es un fraude al alumno. Si ese alumno o alumna visita  otras partes del mundo donde se habla español, se va a encontrar con otra realidad. Hay que impartir, como he dicho anteriormente, el español estándar, el que entienden todos los hispanohablantes.
En la zona de Castilla existen personas que hablan en un castellano perfecto pero también existen otras que lo destrozan. Recuerdo que me sorprendió que hablase un español tan perfecto con un grupo de colombianos, utilizaban el idioma con una gran perfección y utilizando unos arcaísmos preciosos que nosotros, por desgracia, hemos perdido. Me gustó su español más que el que pueden utilizar, por ejemplo, en Valladolid. Lo importante es utilizar el castellano o el español que facilite la comunicación y no la impida.

P. ¿Somos los hispanohablantes algo descuidados con nuestro idioma? ¿Abusamos con frecuencia de vocablos de otros idiomas e introducimos anglicismos existiendo palabras equivalentes en español?
R. Generalmente el hispanohablante en general no suele abusar. Habría señalar al lenguaje usado en los medios de comunicación, personas públicos, políticos, etc., que con frecuencia utilizan este tipo de vocablos, sin una razón lógica. El anglicismo o vocablo procedente de la lengua inglesa, será bienvenido cuando no exista una palabra equivalente en nuestra lengua. Pero, existiendo, un término igual o, incluso, mejor en nuestro idioma, lo lógico es usar el nuestro.

P. Por último, ¿Cree que la enseñanza del ELE puede ser una salida profesional para los titulados en Filología o de la rama de Humanidades”
R. Siempre se lo he dicho a mis alumnos de ELE: “¡Sois unos grandes privilegiados!”. Lo que no pueden hacer nunca es esperar en su casa a que les llegue el trabajo. Existe en este momento, un mercado de trabajo que demanda profesores de español ¡impresionante!. Por todo el mundo. Por ejemplo, estoy pensando en países emergentes como Brasil. Hace muy poco tiempo demandaban más de 200.000 profesores y profesoras de ELE. Querían implantar en las aulas al español como segunda lengua extranjera, detrás del inglés. A mí me ha sorprendido que esta demanda, mayoritariamente, haya sido cubierta por hispano hablantes procedentes en su mayoría de Argentina, México o Colombia. Hay muy pocos españoles.

Los profesores y profesoras de ELE españoles tienen que sentirse “ciudadanos del mundo” y no centrarse sólo en buscar empleo en nuestro entorno. Es un tremendo  error salir de la Universidad con un título bajo el brazo y colgarlo en la pared. El trabajo no va a venir a buscarte. En la actualidad, los estudios humanísticos con más salidas profesionales son la Filología Inglesa y el ELE (español como lengua extranjera).

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