Se hace política al andar

Miércoles, 21 de Febrero de 2018

Se hace política al andar

23 de Enero de 2018 08:20h

Moisés Palmero Aranda
Moisés Palmero Aranda

El pasado domingo, 21 de enero, 16 colectivos, más de 600 personas se concentraron en las Salinas de San Rafael en Roquetas de Mar, para pedir a la Junta de Andalucía su declaración como Bien de Interés Cultural y garantizar de esa forma su conservación y su futura puesta en valor. Si se consigue, será un espacio ganado por la ciudadanía para mostrar el origen de Roquetas, el valor que la sal tuvo y tiene en nuestra sociedad, y  una herramienta fundamental para mostrar los recursos culturales, ambientales y turísticos del municipio.

Fue una mañana magnifica, donde los niños jugaban, mostraban las pancartas que habían hecho y veían a sus mayores unidos leyendo poesía, escuchando la canción de un joven cantautor y aplaudiendo el manifiesto donde se recogían las razones por las que se habían concentrado allí. Una mañana donde se habló, se debatió, se intercambiaron puntos de vista, donde se aportaron ideas, se propusieron soluciones, los caminos a seguir, donde se hicieron nuevos contactos de colaboración y deseos de ir todos a una. Donde sin lugar a dudas, se hizo política, con mayúsculas, de la que ya se lleva mucho tiempo sin hacer en nuestra sociedad y que es necesario recuperar. Pero una cosa es hacer política y otra estar politizados.

A la Plataforma Salvemos las Salinas, desde algunos sectores malintencionados, se le acusa de estar politizada, de ser una herramienta, una marioneta, de determinados partidos políticos. Realizan esos comentarios con el objeto de manchar la lucha ciudadana, de tapar sus vergüenzas, de justificarse ante sus electores y de posicionarse para las próximas elecciones. Porque quien hace esas declaraciones, o sus perros de presa tras los que se esconden, si pertenecen a ese colectivo de políticos que se olvidaron de hacer política y que son capaces de cambiar de opinión, de discurso y de partido si eso les va a conseguir su pequeña cuota de poder.

Se les olvidó que su función es la de defender los intereses comunes, la de trabajar para que sus vecinos ganen en calidad de vida, la de conseguir una sociedad plural con libertad y posibilidades de opinar. Se les olvidó que trabajan para todo un pueblo y que deben dar explicaciones de cada una de las acciones que llevan a cabo y de las decisiones que toman. Se les olvidó que sus vecinos confiaron en ellos porque creyeron en sus palabras, en sus programas, en sus ideas. Se les olvidó que el poder no se lo dan simples votos que les permiten gobernar, sino que cada papeleta representa a una persona que solo quiere vivir mejor.

Y la numerosa participación del pasado domingo, no es casualidad. Si allí se reunieron tantos ciudadanos es porque un grupo de vecinos decidió hacer política hace muchos años. Con su esfuerzo, su dedicación y su constancia han conseguido ir sumando gente que comparte sus ideas. A base de su tiempo, sus recursos y su imaginación han mostrado la importancia de Las Salinas de San Rafael, de la Ribera de la Algaida y de Turaniana para el futuro de Roquetas de Mar. Se vistieron de romanos, realizaron anillamientos científicos, limpiezas del entorno, jornadas de divulgación, publicaciones, charlas en los institutos, en los colegios,… Hablaron, investigaron, debatieron, compartieron, tomaron decisiones y cometieron algunos errores, pero sobre todo muchos aciertos: el mayor de todos ellos, alejarse de los intereses personales y de los partidos políticos.

Los tiempos han cambiado y los ciudadanos quieren hacer política, pero están cansados de los malos políticos. Ya sé que para muchos solo será demagogia barata, pero la realidad está en la calle, esta vez junto a las Salinas de San Rafael.

Moisés S. Palmero Aranda

moispalaran@gmail.com

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